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Agricultura sustentable en el desierto

Glencore / Lomas Bayas

En el año 2008, la compañía comenzó un trabajo sistemático con los miembros de la Asociación de Agricultores de Calama (ASAC), a través de mesas de trabajo mensuales. En estas instancias, se generó un diálogo directo y transparente entre la Compañía y la comunidad, lo que les permitió construir en conjunto una serie de programas que hoy favorecen no solo el desarrollo de la agricultura local, sino además el rescate de las tradiciones ancestrales, la educación ambiental, la innovación, el rescate y protección del Oasis de Calama.

Uno de los grandes problemas a los que se enfrenta la agricultura en el desierto más árido del mundo tiene que ver no solo con la escasez de agua, sino además con la falta de terrenos para desarrollar esta actividad y la mala calidad de los suelos. Esta fue una de las primeras inquietudes levantadas en las reuniones, razón por la cual el trabajo realizado por Glencore también se orientó en crear una línea específica para el apoyo de la agricultura.

Para lograr esta tarea se sumó el aporte técnico de diversas instituciones: Universidad Arturo Prat y Fundación Chile, con quienes desde el 2012 se han realizado los programas: “Oasis Lomas Sustentable” y “Agricultura Lomas Ecológica”.

El programa, único de en su tipo en la ciudad de Calama, cuenta con una especie de “laboratorio de ensayo en terreno”; un centro de validación, ubicado en la parcela “Vergel en el Desierto”, de propiedad de Compañía Minera Lomas Bayas. En este lugar se realizan diversos experimentos y pruebas, entre ellas: cultivos hidropónicos, técnicas de riego y desarrollo de elementos para facilitar el proceso de producción. Es en ese espacio, los especialistas ensayan todo tipo de alternativas que permiten asegurar el éxito de las plantaciones, conocimiento que posteriormente es transferido a los agricultores para que puedan desarrollar sus cultivos de forma sustentable.

Los agricultores han visto los beneficios del programa, pudiendo implementar en sus parcelas muchas de las iniciativas trabajadas. Es así como hoy, los socios de la ASAC además de realizar sus cultivos tradicionales ya trabajan con otras líneas tales como: floricultura, lechugas hidropónicas y los verdaderos melones “calameños”, entre otras, abriéndose a la posibilidad concreta de comercialización.